domingo, 6 de noviembre de 2016

Receta simple de galletas fáciles de hacer en media hora

El otro día quise comer unas galletas. La verdad es que siempre quise hacer galletas pero nunca supe cómo hacerlas y pensaba que eso necesitaba herramientas de cocina especiales así que nunca me animé. Ese día busqué una receta sencilla de galletas y en realidad no necesitaba nada de eso, más allá de tener algo de papel para que las galletas no se peguen.
La receta que voy a colocar aquí la encontré en AllRecipes y funciona perfecto como pueden ver en esta foto que saqué:


Ingredientes:


  • 2 tazas y 3/4 de taza de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de polvos de hornear
  • 1 taza de mantequilla o margarina (yo hice las de arriba con margarina de cocina) a temperatura ambiente
  • 1 taza y media de azúcar 
  • 1 huevo (o un reemplazo del huevo, yo no lo he intentado)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • (Opcional) alguna clase de relleno como chispas de chocolate, avena, pasas o algo por el estilo
Herramientas

  • Una amasadora casera (lo ideal porque así no te ensucias) o un bol con un batidor manual y una espátula.
  • Tener a mano una o varias placas de horno dependiendo del tamaño del horno (a mi me salieron 35 bolitas) con papel aluminio o algo que impida que se peguen (el papel aluminio al menos es bien efectivo y luego es fácil sacar las galletas.
  1. Enciende el horno para precalentarlo y ponlo a 190°C con calor arriba y abajo.
  2. Mezcla la harina con el bicarbonato y los polvos de hornear y reserva.
  3. Mezcla el azúcar, la esencia de vainilla y la margarina, hasta que quede bien incorporada
  4. Bate el huevo en una taza e incorpóralo a la mezcla hasta que todo quede perfectamente
  5. Agrega poco a poco la harina mientras bates.
  6. Cuando esté todo bien mezclado agrega lo opcional si es que quieres.
  7. La masa tiene que ser firme. Debes poder sacar algo de masa y formar una bolita sin problemas del tamaño de una moneda sin que se desarmen ni nada.
  8. Forma bolitas del tamaño de una moneda pequeña y colócalas en la placa de horno cubierta de papel aluminio o mantequilla (o la placa aceitada/enmantequillada). Tiene que haber suficiente espacio porque se van a expandir hasta tener el tamaño de la imagen. 
  9. Mete la placa con las galletas dentro y deberían estar listas en unos diez minutos pero la forma de saber que están listas es que las galletas se ven del tamaño de la imagen y están doraditas.
  10. Saca la placa y retira las galletas con cuidado y ponlas en un lugar donde se puedan airear o en un bol. De todas maneras van a estar firmes, no se van a romper fácilmente y se enfrían rápido.
  11. Prepara un café o un té e invita a alguien para tomarlo con galletas.
Observaciones empíricas:

Lo único que noté que ocurría es que las galletas bajo esta receta quedan algo duras pero son ricas, el sabor es el de una galleta normal. Una opción si ya te resultaron con esta receta es añadir un poco más de margarina a la mezcla pero hay que tener cuidado con no pasarse. 
Si la mezcla no queda lo suficientemente buena y se desarma al formar las bolitas es porque la masa no está bien hecha o (en el caso de que hayas agregado más margarina) necesita refrigeración. Cubre en ese caso la masa con papel y ponla en el refrigerador por una media hora y luego crea las bolitas.
Recomiendo hacer la receta tal cual como la he escrito y luego experimentar. 

Cualquier comentario será muy bienvenido. A todo el mundo le gustaron mis galletas así que creo que es una receta segura :)

domingo, 28 de agosto de 2016

Aprender a preparar el café instantáneo



Todos sabemos, sobre todo si hemos parado alguna vez en una cafetería que el café instantáneo, el nescafé o similares es bastante malo ¿verdad? Yo no tengo cafetera así que no compro café especial, sólo un café liofilizado cualquiera del supermercado.

¿Qué es lo que hacemos todos? Pues poner agua en el hervidor o la tetera, esperar a que hierva o se caliente lo suficiente (en Argentina hay hervidores eléctricos que paran antes del punto de ebullición pero en Chile nunca los he visto) y echar en la taza con las cucharadas de café necesarias el agua caliente. El resultado normalmente es bastante amargo, sobre todo con el nescafé. No puedo tomármelo sin azúcar o endulzante.

Un día probé a hacer algo ligeramente diferente estando solo y con más tiempo: En vez de servir el café directamente en la taza o jarro puse el café instantáneo en un jarro de aluminio para la cocina, le agregué el agua fría directamente y luego lo puse a calentar a fuego bajo hasta que se calentó lo suficiente (no es lo ideal que hierva pero no pasa nada tampoco).

Al probar este café me di cuenta que el sabor era completamente diferente. El amargor del café no estaba y podía disfrutar realmente del sabor del café, mucho mejor disuelto y más moderado. Extrañamente nadie sugiere hacer esto pero se puede y el resultado es muy bueno.

Otro tip que puede ayudar y te va a cambiar la experiencia es echar "shots". No sé si han tomado café en Starbucks, pero en sus cafés te ofrecen echar un "shot" de algo para darle un sabor especial al café, vainilla, caramelo, etc. Esto lo podemos hacer también nosotros. Simplemente cuando agreguemos el café al jarro, le agregamos también la esencia de vainilla o lo que queramos probar y luego el agua. Eso va a provocar que los sabores se mezclen y cuezan juntos.

También un consejo extra que les puedo dar es que no sean tan miedosos con el café. Por el mismo amargor del café, conozco mucha gente que mete la cuchara en el tarro con miedo y saca una puntita de café. Al final lo que prueba es pura "agua sucia" con más gusto a azúcar que a café. Yo le echo dos cucharaditas de café por jarro, pero por lo menos échale una cucharadita llena (sobre todo si es taza).

Prueben y me cuentan qué tal. Y sí, es obvio que ir a una pequeña cafetería es mucho mejor, pero en el día a día si no quieren tener una cafetera ni tener que moler el café ni cambiar nada de su vida cotidiana al menos este tip les va a ayudar a tener una experiencia menos desagradable con el café enlatado.

domingo, 15 de mayo de 2016

Cómo hacer curry

Hace un tiempo estoy aprendiendo de la cultura japonesa que me gusta bastante y hay un plato que me causaba bastante curiosidad que es el curry. El curry al igual que los kebabs son un tipo de comida oriental que han adoptado en Europa masivamente pero que a América Latina no han llegado.
El curry por supuesto, no es un plato japonés sino un plato indio que fue ganando popularidad en el resto de Asia con el tiempo. El japonés no es un curry tan fuerte como los otros y es muy flexible en sus ingredientes por lo que era fácil adaptarlo a una variedad vegetariana que es como me alimento ahora.

El curry básicamente es una salsa que acompaña a una carne y en el caso de la comida japonesa, además acompaña al ご飯 gohan o arroz japonés.



Para hacer el curry necesitamos lo siguiente:

Ingredientes:

- 1 cebolla grande
- 2 zanahorias grandes
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharaditas de curry
- 2 cucharadas de salsa de soya
- 1 caldo de verduras
- 2 cucharadas de harina
- Ají a gusto
- Sal (aunque lleve caldo y salsa de soya es preferible añadirle un poco)
- Aceite normal o de oliva
- 600 ml de agua

Opcionales:

La receta es bien flexible, si le echan más agua o más cebollas o menos ajo es cosa de cada quien. Incluso si quieren cambiar o agregar ingredientes como los a continuación no hay problema.

- 1 tazón de carne de soya ya remojada en agua (esto sí lo agregué yo). Si quieres usarlo como una salsa sobre una carne u otra proteína no es necesario.
- Aliños varios
- Garam masala (es un tipo de aliño que seguramente nadie tiene pero que se usa para esto)
- Papas
- Zapallo o calabaza ya cocida
- Azúcar (para realzar el sabor, no debe ser mucho)
- Ketchup (en un video vi a una mujer echarle ketchup y que le encantó, no sé yo si quedará bueno así para el paladar sudamericano o chileno)
- Pimentón
- Hojas de laurel
- Arroz blanco ya preparado (No sé hacer arroz)

Herramientas:

- 1 olla mediana para que la gran cantidad de ingredientes no se rebalse.
- 1 cuchillo para picar las verduras
- 1 tabla de picar
- 1 pelador de papas

Procedimiento:

Pues bien, con todo esto en la cocina podemos empezar a preparar el plato.

1. Tenemos que picar la  o las cebollas, yo lo hice con una tal como anoté arriba pero muchas recetas dicen que añadas dos. Pícalas en cortes gruesos, no hay problema y cuando termines las puedes colocar directamente en la olla con algo de aceite
2. Picamos las zanahorias en rodajas. Hay que pelarlas. Sin un pelador si no tienes la técnica puedes perder mucha zanahoria tratando de sacar la cáscara.
3. Picar los ajos. Yo piqué los dientes en tres partes. Los ajos que hay aquí no son muy grandes.
4. Agregar la carne de soya sin el agua
5. Con todo en la olla comenzar a sofreir los ingredientes. Se puede añadir sal y pimienta e incluso parte del curry ahora.
6. Cuando la cebolla se vea sofrita agregar el agua con el caldo de verduras.
7. (Opcional) Hay gente que hace la mezcla del curry, la soya y la harina aparte en una sartén hasta que queda una mezcla espesa y la agregan al caldo.
8. Si no lo haces con la sartén de todas maneras agrega el curry, la soya y la harina a la mezcla. Revuelve todo y espera a que hierva.
9. Se puede esperar que hierva tanto como quieras. Yo lo dejé una hora pero lo puedes dejar dos. Además eso hace que gane sabor y espesor. En el intertanto seguir revolviendo y agregar las hojas de laurel.
10. Servir caliente con arroz blanco, con papas fritas o encima de una milanesa de soya. (O como te guste más)



A mi me gustó mucho y le dio sentido a mi polvo curry que sólo sabía usar con el arroz para dejarlo amarillo y con sabor a algo. Es un plato bastante condimentado pero esta receta en particular no es muy fuerte. Cualquier recomendación para mejorar el procedimiento la agradecería de verdad. Por ejemplo, para hacer que el curry sea más espeso.


Espero que les haya gustado.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Cómo hacer falafel

Esta vez no tengo foto pero quedé bastante satisfecho con el resultado, tanto que simplemente las preparaba y me las comía sin tiempo para fotos xD




El falafel es una croqueta o croquetita de garbanzos común en medio oriente y popularizada por su diáspora en Europa y de ahí al resto del mundo, es muy buena porque es un plato muy rico con la receta correcta y complementa bien al cereal o a un pan de pita o una arepa en una dieta vegetariana. Además es un uso diferente para los garbanzos que al menos en mi país siempre se cocinan igual (como guiso con arroz).

Los ingredientes e implementos son (para 2-3 personas):


  • Una taza de garbanzos
  • Una cebolla
  • Un poco de perejil
  • Un diente de ajo
  • Comino
  • Sal
  • Pimienta
  • Media cucharadita de polvos de hornear
  • Aceite para freir
  • Pan rallado o pan frío para rallar (muy importante)
  • Una minipimer o una licuadora
  • Un bol
  • Una freidora o una sartén para freir.

Subrayo lo del pan rallado, porque siempre está la tentación de usar harina, pero no va a quedarte igual, quizás podría reemplazarse por avena triturada pero no lo he probado. 

Cómo hacer falafel

Teniendo todos los ingredientes procedemos:

  1. Dejar los garbanzos remojando toda la noche o varias horas.
  2. Picar la cebolla, el perejil y el diente de ajo si se usa la minipimer o echarlos junto a los garbanzos a la licuadora. (El riesgo de meterlos a la licuadora es que nos pasemos con el garbanzo). Si usas la minipimer, usa un paño de cocina para que la mezcla no salte para todos lados.
  3. Luego que el garbanzo esté finamente picado y quede una pasta se agregan las especias, la sal, la pimienta y los polvos de hornear. Se mezcla todo.
  4. Empieza a agregar pan rallado y mezcla hasta que se integre. La idea es que quede una masa consistente y no demasiado húmeda. Probablemente necesites una taza de pan rallado para lograrlo. 
  5. Cuando esté listo, vas a crear bolas de masa, bien pequeñas que luego se aplastan un poco y se dejan en un recipiente. Se dejan todas en el refrigerador por media hora.
  6. Luego se pone aceite en la freidora con el fuego encendido, como mínimo el aceite suficiente para cubrir la mitad de las bolitas verdes. 
  7. Se dejan en el aceite friendo hasta que veas que el borde se pone café y se voltean. Luego se pueden dejar en un plato con toalla de cocina (hay gente que usa papel de diario/periódico pero no es muy recomendable por lo de la tinta)
  8. Voila! Acompaña tu arroz o lo que quieras. Sugiero agregarles mostaza, quedan muy bien así. 
Si se fijan la masa es bastante húmeda, pero luego al sacar las bolitas ya fritas son consistentes, bien firmes.

Pondré las fotos cuando vuelva a hacer. Ya las puse.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Haciendo hamburguesas de lentejas

Saludos,

He seguido haciendo mi pan integral y es parte de mi alimentación diaria desde que aprendí a hacerlo, así que estoy muy contento. En general procuro ser responsable con lo que como, incluso aunque no tenga mucho dinero me preocupo de comer sanamente.

No es tan fácil como pensaba que podía ser pero lo intenté como siempre. Estoy intentando evitar la carne lo mejor que puedo y esto me ha llevado a probar esta receta. Estoy intentando llevar una dieta ovolactovegetariana o simplemente vegetariana, esperemos que todo salga bien.

Al principio seguí una receta de Internet que era una receta estrictamente vegana y sin embargo, no se pegaron y hubo que hacer arreglos. Ya les contaré en los pasos.

Al grano:

- 250-300 ml de lentejas
- 600 ml de agua
- 1 cebolla mediana o ½ cebolla grande picada en cubos
- 1 zanahoria picada en cubos
- 200 ml de miga de pan (cualquiera)
- 200 ml de avena (opcional pero ayuda un poco)
- Sal
- Pimienta
- Aceite (el aceite de oliva da un toque exquisito pero el 90% de las veces que lo veas mencionado en una receta, no es indispensable que sea de oliva)
- Harina blanca a discreción. (Esto lo añadí yo)

Pasos a seguir (Para aproximadamente 10-12 unidades):

1.- Las lentejas: Son una de las pocas legumbres que se llaman igual en todo el mundo hispanohablante (hasta lo que tengo entendido). Las lentejas tienen un detalle: Las lentejas se cuecen pero hay que revisarlas antes porque pueden traer alguna piedrecilla. Si las compras envasadas y no a granel, el riesgo es menor pero de todas maneras conviene hacer una revisión.

2.- Cuando las hayas revisado visualmente y quitado las piedrecillas, lávalas y ponlas a cocer con unos 30-40 minutos con el agua. El volumen de lentejas va a aumentar bastante (igual que cuando cocinas arroz). Puedes poner el fuego alto hasta que hierva el agua y luego bajarlo al mínimo, o bien dejarlo al mínimo desde el principio para que no se te olvide. Si lo dejas al máximo, las lentejas no se van a cocer bien y el agua se va a acabar.

3.- Mientras tanto, en una sartén pon la cebolla y la zanahoria con aceite por supuesto. (Los sartenes de teflón no son caros, si no tienes uno, trata de comprarlo porque realmente vale la pena). La idea es que esté un rato friéndose para conseguir que se ablande un poco.

4.- Revisa las lentejas, si se acabó casi toda el agua, apaga el fuego y déjalas reposar un rato.

5.- El resto de los ingredientes excepto la harina déjalos en un bol grande y agrégale los demás elementos cocinados, mezclando todo bien.

6.- Prueba a hacer las hamburguesas mientras la mezcla de ingredientes todavía está caliente. Si no se pegan bien (como me pasó a mi al ponerlas a la sartén) agrega la harina* de a poco, sólo lo necesario y sigue probando. La harina debería hacer que la mezcla tenga adherencia.

7.- Ponlas al horno a 200°C por 10-15 minutos o a la sartén por un par de minutos por lado (no necesita mucho tiempo porque sólo la harina está sin cocer).



Recomiendo que tengan un pan listo. Si lo hacen ustedes mismos, mejor todavía.

* Muchos veganos/vegetarianos consideran que la harina blanca normal no es vegana porque le agregan un componente para blanquearla que supuestamente es de orígen animal, sin embargo, no he encontrado ninguna fuente seria y reputada que afirme eso. La Vegan Society recomienda abiertamente el consumo de harina blanca. De todas maneras en caso de duda, se puede recurrir a la harina integral o a harina de otros orígenes (de maíz, de garbanzo, etc).

Espero que les haya servido mi experiencia.


jueves, 15 de octubre de 2015

Cómo hacer un pan integral en casa



Hace un tiempo comencé a dejar de comer pan blanco, fuese de molde o de otro tipo. ¿La razón para ello? El pan blanco causa un aumento de la glicemia muy rápido (sube el azúcar en la sangre) y causa un aumento del apetito, por eso hay gente que podría comerse muchos bocadillos de una vez o peor, durante todo el día. Además el pan integral tiene fibra y la fibra ayuda a tu sistema digestivo a funcionar mejor.

Hay muchas variedades de pan integral de molde (que es lo más fácil de encontrar) pero pensé que si lo hacía en mi casa me resultaría algo más barato y sabría exactamente lo que estoy comiendo.

Yo decidí seguir la receta estándar pero hay muchas cosas que decir al respecto. Primero veamos qué se necesita:

- Un molde para pan, es una cosa así:

 Generalmente cuando lo veas en una tienda, si no lo tienes en casa, en las etiquetas dice que es para hacer pan. Hay de otros tipos también.

- Harina integral. Vamos a usar 500 gr.
- 2 cucharaditas de té de sal
- Una cucharada de levadura seca
- 30 gr de manteca (la manteca le da sabor y consistencia a la masa, pero también se puede reemplazar por aceite de oliva o algo similar)
- 300 gr de agua tibia
- Aceite o mantequilla para cubrir el molde
- En lo posible una amasadora como esta:


De no tenerlo, ten a mano un bol donde trabajar la masa.

Ahora bien, qué hacemos.


  1. Hay que incorporar la harina, la sal, el azúcar, la levadura y la manteca hasta que quede todo bien mezclado.
  2. De a poco ve agregando el agua y sigue amasando. Si estás usando la amasadora no verás bien el comportamiento de tu masa pero puedes ir parando la máquina cada tanto para mirar. Tiene que quedarte una masa no pegajosa. Agrega harina superficialmente si ves que está muy húmeda (si se te pega en las manos) y vuelve a amasar. Por el contrario, si está muy seca, añade un poco más de agua tibia, no mucho y sigue amasando.
  3. Cuando esté lista saca la masa de la amasadora o del bol y déjala descansar por media hora.
  4. Después que pase la media hora, dentro del molde que ya debería estar enmantequillado o aceitado pon la masa. Puede que haya que amasarla un poco más antes de meterla dentro. La idea es que la masa ocupe todo el molde. 
  5. Deja la masa en el molde por media hora más mientras dejas el horno calentándose a 220°C (yo sólo sé usar el horno eléctrico, en los hornos a gas no tengo idea cuál es la temperatura porque no sale).
  6. Luego que haya aumentado su volumen un poco, agrégale un poco de harina cruda encima (integral o normal, da lo mismo) y hazle unos cortes a la masa por la superficie para que se vea mejor cuando termine de hornearse. Mucha gente también le agrega semillas y cereales arriba (linaza, avena, sésamo, etc). Pon el contador de tiempo del horno por 40 minutos. Haz que el calor vaya primero por abajo  por unos 15 a 20 minutos. 
  7. Vuelve al horno y pon el calor por arriba para que quede tostada/dorada la corteza por arriba también. Si no, va a quedar muy blanco por arriba.
  8. Espera un momento y luego sácalo del horno con un paño o con un guante de cocina. 
  9. Pártelo con un cuchillo, si tienes una sierra de cocina lo puedes rebanar para que te quede como un pan de esos comprados. 
El resultado en casa nos gustó a todos. En mi primer intento no seguí el paso 5 y me quedó un pan un poco bajo, de rebanadas más chicas pero más pesadas. 

Cualquier duda o consejo me pueden comentar abajo.

miércoles, 14 de octubre de 2015

¿Cómo hago un capuchino sin cafetera ni capuchinera?

Eso mismo me preguntaba yo, no hace mucho. Me gusta que me sirvan un capuchino o un moca en la mesa con un dulce, pero a veces (como ahora) no tengo plata para frecuentar cafés que me cuestan más de dos lucas (5 dólares más o menos por una buena taza de café con leche en cualquier variante).

Lo que más me gusta es el capuchino o latte de vainilla con leche descremada, lo que Starbucks llama Skinny Vanilla Latte/Cappuccino. (Todo hay que decirlo y la verdad es que si quieren probar un café bien servido vayan a otros cafés, el de Starbucks sin ser malo no es espectacular).

Me puse a averiguar cómo, pero el problema es que yo no tengo ni cafetera (por lo tanto, no tengo café en grano) ni tengo capuchinera. Pero al final lo logré. Abajo pueden ver (quizá demasiada espuma, ojalá tuviese una taza transparente).



Qué hacer? 

Debemos tener:

- Leche entera o descremada
- Café instantáneo de "buena calidad" (los esnobs criticarán pero estamos hablando de trabajar con lo que hay). Ojalá no el típico Nescafé Tradición, sino de estos cafés colombianos liofilizados o algo similar. En Chile yo tomo el Cruzeiro o el Líder Selección.
- Una licuadora normal o una batidora de leche grande o una batidora de café individual. A mi me gusta más la última opción.
- Chocolate amargo, salsa de chocolate o incluso chips/tabletas de chocolate (Si quieres un latte)
- Canela en polvo si quieres para decorar.

Primero si quieres un latte pon el chocolate en la taza. Si son chips o tabletas ponlas al microondas antes para que se ablande o echa algo de agua caliente.

Sirve una generosa cucharada de café. Échale harto para que sepa bien, yo le echo una cucharada sopera y vuelca el agua caliente (no hirviendo) hasta la mitad de la taza.

Bate en la licuadora por 30 segundos más o menos o con la espumadora la leche por un minuto. Lo que va a pasar acá es que la leche que no es un líquido homogéneo se va a separar la crema de la leche del agua y por supuesto, vas a tener la espuma aparte. Lo que queremos es la crema y la espuma.

Si lo haces con la licuadora vas a obtener mucha espuma, Dependiendo de lo que quieras va a ser bueno o malo. Si lo haces con espumadora que es lo ideal, mueve la leche de forma circular dentro de su recipiente (el jarro dentro del cual la estás batiendo) y golpéalo un poco para que le salga la espuma. Si no lo hacen, especialmente con la licuadora, primero va a salir la crema de leche y después la espuma.

Luego de todo eso, vuelca la leche de a poco dentro de la taza que ya tiene el café. Puedes hasta intentar hacer "latte art".  Puedes intentar agregarle el azúcar o endulzante a la taza de café antes de añadir la crema de leche encima, para que sea más fácil suponiendo que la taza es para ti.

El resultado es bastante aceptable, por lo menos con un Starbucks la diferencia (si te salió bien) no es mucha.

Tips: Si quieres espuma, hazlo en la licuadora. Si quieres hacer algo más latte art, compra una espumadora de leche o trata de sacar las burbujas de tu leche. Otra: Trata que la leche esté a temperatura ambiente.

Muy complicado? Les gusta?

viernes, 18 de septiembre de 2015

Hacer bagels rápido en casa

Bagel es un pan tipo rosquilla (de hecho es muy parecido a una dona pero neutro en sabor como un pan) que se come popularmente en Estados Unidos en el desayuno en un café o para merendar con el café. Yo me topé con ellas en Starbucks y siempre quise saber qué era lo genial de ellas ya que son caras (como todo en Starbucks pero en otros cafés también) y como tengo experiencia en ese conocido café sé que todo lo que tienen para comer viene congelado hace días y te lo recalientan, así que no vale la pena.

Pues bien, finalmente fui a otro café donde las tenían y al menos ellos las reciben de un proveedor local así que no era tan mala idea. Las probé y no estaban nada mal, tostaditas con queso crema tipo filadelfia, delicioso, como un pan pero con otra textura. Así que me puse a buscar una receta que fuese capaz de hacer.

La primera receta que me encontré fue una de NYC (hay varios tipos dependiendo de en qué parte de EE.UU. las sirvan) en que te la muestra un chef pero tardaba casi un día, luego encontré una receta de un tipo de la costa este también pero que tardaban un rato solamente y en una cocina común y silvestre de casa.

La verdad es que la receta me encantó porque no necesitas muchos ingredientes y en una tarde puedes estar comiendo bagels con queso crema y un cafecito o un té de once/merienda.

Deberías obtener algo así:




 Receta


  • 4 ½ tazas de harina de trigo (la de toda la vida) sin polvos de hornear
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharada de aceite (yo uso de maravilla pero si quieres usar de oliva, mejor)
  • 1 cucharada de sal
  • 2 cucharadas de levadura instantánea (la granulada seca que no necesita refrigeración, la otra no la sé usar y no dura mucho, evítala a menos que sepas lo que estás haciendo).
  • 1 ½ o 2 tazas de agua tibia para la masa
  • Semillas de sésamo o cualquier semilla comestible que sea de tu agrado (es opcional pero es lo más habitual de ver)
  • Una olla o cazo grande con un par de litros de agua hirviendo 
  • Un bol o una máquina amasadora casera
  • Una bandeja para las semillas
  • Un horno eléctrico
Pasos


Qué hacemos?


  1. Pues bien, tenemos que partir por lo esencial que sería mezclar la harina, el azúcar (esto también puedes agregarlo en el paso dos pero en el fondo funciona igual), el aceite y la sal. Mezcla para que quede homogénea.
  2. Al agua tibia hay que añadirle la levadura y luego de estar bien mezclada con el agua incorporar todo a la mezcla seca.
  3. Bate la mezcla, ojalá con una mezcladora de cocina, de estas batidoras que sirven para hacer masas sin ensuciarse las manos y en unos cinco minutos estará (parte en la velocidad mínima y luego ve aumentando) si no tendrás que hacerlo en un bol o recipiente plástico con las manos hasta que te quede una masa que no se pegue en los bordes del mismo. Cuando la tengas asegúrate de trabajarla bien en la encimera de la cocina enharinada y déjala reposar de 20 a 30 minutos en un lugar donde reciba calor.
  4. Ahora que ha reposado toma la masa y vuelve a trabajarla, debes convertirla en una barra y sacar bolitas de masa de ella.
  5. Aprovecha de precalentar el horno a 210°C
  6. Cuando tengas todas tus bolitas alárgalas y conviértelas en rosquillas. Repite el mismo proceso con todas y déjalas reposar unos 30 minutos o más (puedes tenerlas dos horas si quieres, depende de tu paciencia), bien separadas una  de la otra. Si se pegan va a ser un pequeño desastre tratar de juntarlas si levan demasiado.
  7. Ahora asegúrate de que la olla tenga el agua hirviendo y ve depositando cada bagel en el agua con cuidado. Los bagels deberían flotar en el agua, si no lo hacen, algo raro está pasando con la masa. Voltéalas a los treinta segundos y luego déjalas treinta segundos más y las sacas del agua. Yo puse una rejilla de horno en el lavaplatos para no dejar todo mojado.
  8. Luego que las tengas listas ponlas sobre las semillas. Yo las coloqué por un lado pero puedes ponerlas por ambos. Y cuando estén ponlas en la placa del horno.
  9. Lleva la placa al horno por 10-15 minutos con el calor por ambos lados y luego voltéalas.
  10. Déjalas 10 minutos más y verás que deberían estar doradas o tostadas. 
  11. Sácalas y ponlas en una panera o similar. Pártelas y prepara el queso crema o el acompañamiento que quieras. 

Son bastante ricas y con queso crema quedan muy bien. Las podría describir como un pan más consistente. Duran lo que dura un pan corriente. Luego las puedes tostar, incluso en una tostadora.  La verdad es que estoy muy feliz de haber encontrado esta receta que la verdad es un remake de una que está en inglés. Aquí. No es un resultado profesional pero es suficientemente bueno para disfrutar algo diferente en la casa. Si lo que quieren es un resultado ultra auténtico, mejor sigan la receta del chef neoyorkino que enlacé arriba. 

Espero que les haya gustado, que no les parezca difícil y que hayan ahorrado dinero.

Son comunes los bagels donde vives? Algo que decir sobre la receta? Abajo en los comentarios pueden decirme todo lo que piensan sobre los bagels y la receta.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Pan de queso brasileño

¿Creían que me había olvidado del blogcito? No, de hecho tengo algunas cositas que contar.
Primero que por un buen tiempo apenas si toqué la cocina, que bajé mucho de peso comiendo a la hora y siendo conciente de lo que como y que me llama la atención hacer cosas simples de otras culturas distintas a la mia (chilena).

Así que como estoy aprendiendo portugués decidí probar a hacer algo rico de Brasil y que fuera fácil de hacer para poder hacerlo.

Pão de queijo (Pan de queso)

El pan de queso es básicamente una receta brasileña de pancitos para la once o merienda de la tarde, para acompañar el café, etc. Pero que el nombre no te engañe, no se hacen con harina, al menos no harina común y corriente de trigo.


Rápidamente les explico cómo se hacen y además se hacen rápido, así que no perdamos más tiempo.

Estos pancitos se hacen con algo llamado "harina de mandioca", el problema es que esto se llama de distinta manera en distintos países y no es igual de común en todos lados. En los países tropicales, sobre todo los amazónicos es común porque los indígenas de por allí acostumbran a tener una dieta basada en la yuca o la mandioca que son parientes de la papa (o patata).

En Chile descubrí que eso no es otra cosa que "chuño", que es una especie de almidón que aquí proviene de la papa, pero que hoy en día no es tan común de ver en las cocinas, al menos no es común que la gente sepa para qué se usa. De todas maneras existe en todos los supermercados y es barato, una bolsa de 250 gr vale alrededor de $500 (menos de un euro) a la fecha de este artículo.

La receta

¿Entonces qué se hace? Primero reunir lo necesario. Con lo detallado alcanza para llenar una placa de horno eléctrico.


  • 250 gr de chuño (o harina de mandioca, o harina de patata, creo que la llaman "Tapioca" en España)
  • Una bolsa de queso parmesano (la cantidad exacta es a gusto del consumidor)
  • 2 huevos
  • 3/4 de vaso de leche (o 150cl de leche que puede ser incluso descremada)
  • 1/2 vaso de aceite (aproximadamente la mitad de la leche que estás echando)
  • Sal (una cucharada rasa pero también depende del gusto)
  • También puedes agregar otro tipo de queso, mozzarela o cualquiera que te guste y resista la temperatura, no tranchettes (cheddar) o cosas así
  • Un bol para trabajar la masa


  1. Poner el horno a calentar a 170°C y recuerda de abrir la bolsa de la tapioca, harina o chuño
  2. En una olla o cazo mediano poner la leche, el aceite y la sal, revolver un poco y esperar a que hierva. 
  3. Nada más veas que está hirviendo vuelca el chuño dentro de la olla y revuelve
  4. Verás que el chuño se va humedeciendo o cristalizando pero eso es normal, trata de que la mezcla se convierta en una masa, aunque todavía no estará muy consistente.
  5. Vuélcala en el recipiente o bol, sigue trabajándola con una espátula o similar y agrega los huevos, de a uno. Si ves que es necesario, agregas el otro.
  6. Ahora la masa debería tener un aspecto más decente. Puedes agregar el queso parmesano (que además tiene un efecto semejante al de la harina seca en una masa húmeda).
  7. Debes hacer las bolitas de pan, Puedes echarte aceite o mantequilla para que no se te pegue a los dedos. Procura que no sea mucho para que no se frían en el horno y colócalas en el horno.
  8. Pon la bandeja en el horno por unos 25 o 30 minutos como máximo por abajo y por arriba o si tienes calor por ambos lados a la vez simplemente lo dejas así.  
  9. Cuando veas que están dorados es que ya están listos. Los puedes retirar con cuidado del horno.

Quizás te preguntes ¿Por qué tan poco? Primero, esta receta es escalable, si quieres más puedes doblar todos los ingredientes. El otro tema es que estos pancitos se comen recién hechos, tibios no fríos ya que el chuño tiende a endurecerse más rápido que el pan. O sea, la idea es hacer lo justo para la merienda (aunque si te queda algo igual lo puedes calentar en un tostador chileno y queda comestible). 

¿Lo intentaste? ¿Te resultó? Es tan fácil que hasta yo pude.

Até logo!

sábado, 9 de julio de 2011

Queque 3 minutos

Cup-o-cake



Seguramente han oido hablar del brownie o bizcocho que se prepara en sólo 3 minutos al microondas. La receta es muy sencilla y hay un montón de artículos que hablan de ella. Repasemos la clásica receta:

4 cucharadas soperas de harina.
4 cucharadas soperas de azúcar.
2 cucharadas soperas de cacao.
1 huevo.
3 cucharadas soperas de leche.
3 cucharadas soperas de aceite.

Se supone que vas mezclando todos estos ingredientes en una taza de estas de tomar café (de 250cc aprox) primero mezclando los ingredientes secos, luego añadiendo el huevo y posteriormente la leche y el aceite hasta que quede bien batido.

Recomendaciones.

Luego de haberlo intentado varias veces y considerando que esta receta es muy recurrida por gente que no sabe cocinar, es bueno notar algunas observaciones:

- Las tazas no son muy buenas para mezclar nada. Yo uso plásticos aptos para microondas, además eso le da una mejor presentación y lo puedes hacer todo ahí mismo.

- Algunas recetas sugieren que el huevo se echa directamente a la mezcla en la taza, yo creo que esto sólo complica el batido así que bato el huevo antes de incorporarlo a la mezcla.

- La receta dice "1 huevo", en mi experiencia con esta receta el resultado es un bizcocho demasiado seco que sólo me daban ganas de comer porque lo había preparado yo mismo. Pero echándole un segundo huevo mejora sustancialmente.

- La harina debería ser "con polvos de hornear" o para pastelería.

- Hay que tener cuidado con las esquinas, el segundo huevo ayudará mucho a que la mezcla quede húmeda, pero las esquinas (si es un tupper o plástico) u orillas de la taza (la parte del fondo) es muy rebelde, es importante que esas zonas no queden "blancas" antes de meterlo al microondas, la cocción no ayuda a que esas partes dejen de estar crudas.

- Puedes intentar dejar el frasco por 4 minutos y no le va a pasar nada, a veces con sólo 3 minutos me ha quedado con zonas crudas (endurecidas).

- En vez de cacao le puedes poner cualquier cosa dulce que se te ocurra, una mermelada por ejemplo, o reemplazar la leche normal por leche con plátano. A la receta con cacao le vienen muy bien unas nueces o cualquier fruto seco en trozos pequeños.

La imagen pertenece a Jimmy Trickle.

martes, 24 de mayo de 2011

Cómo hacer arroz

JAPANESE LUNCH 1



El arroz me gusta bastante y puede ser una comida que ayude a variar (sí, a variar) un poco el menú incluso.

Ahora el tema es cómo cocinar el arroz pero... no hay UNA forma de cocinarlo.

A mi en particular me gusta el arroz blanco, si se hace a la japonesa se pueden hacer pancitos con él (onigiris) y rellenarlo con muchas cosas (mermelada, atún, pollo, palta).

Para hacer este arroz (en la práctica cualquier marca sirve pero lo ideal es tener arroz de grano corto) que es una receta muy básica habrá que:

- Lavar el arroz hasta sacarle el almidón, lo blanco.
- Se lo deja remojando en agua un rato (en una proporción 1 parte de arroz a 1 parte y media de agua). Si es para acompañar o para comer el arroz solo, es recomendable que en este momento eches sal al agua.
- Se hace cocer a fuego fuerte hasta que hierva (con un paño o un aluminio de cocina para contener la humedad entre la tapa y el contenido) y se baja el fuego hasta el mínimo hasta que vuelva a hervir y luego se mantiene tapado hasta que pasen unos 10 o 15 minutos.

Si la idea es hacer onigiris o sushi* con esto pues se ha da tomar el arroz caliente y manipularlo en ese momento. Si ha quedado bueno, se verá como una masa de arroz agradable a la vista y fácil de comer con palillos. Es buena idea usar una bolsa plástica tipo "Ziploc", poner arroz en una punta de la bolsa, luego hacer un orificio, colocar en él el relleno y taparlo con algo más de arroz. Tus manos te lo van a agradecer. El procedimiento explicado.

* Sushi no he hecho ni me interesa de momento.

Todo lo que he dicho anteriormente es la receta del arroz japonés, pero esto no se parece mucho a la receta casera "normal" del arroz. En Chile empleamos bastante algo que llamamos "tostador" y se llama así porque está hecho para "tostar el pan", no queda muy bien generalmente pero es útil para otras cosas como hacer arroz.


Este tipo de arroz se hace con 2 partes de agua por una de arroz y lo primero a hacer es volcar en la olla o cazo el arroz y freírlo con un poco de aceite y los condimentos que queramos añadirle, uno clásico es la zanahoria picada aunque a mi no me llama mucho.

Cuando de los granos de arroz que estamos friendo ha desaparecido lo blanco estamos listos para echar el agua y ponerlo a cocer. Para eso es que se emplea el tostador, para que en esta fase el arroz no se vaya a quemar (aunque se puede hacer sin él evidentemente).

Al final sólo hemos de mirar si el agua fue absorbida completamente y una vez verificado esto, el arroz puede servirse. Esas ensaladas congeladas surtidas le vienen muy bien.

Pero hay alguna cosa que me intriga más y es cómo conservarlo. Tanto el arroz como la pasta saben muy distinto cuando están recién hechos a cuando pasa un rato. Lo ideal es hacer sólo lo necesario para una comida, pero si sobrase lo ideal es guardarlo en el refrigerador y luego volverlo a la cocina, no al microondas (aunque esto va más para las pastas que se resecan fácilmente, con el arroz no es tan terrible.)

Como referencia, media taza de arroz es una porción (aunque grande), una completa ya es demasiado para una persona.

Son estas dos recetas las que he hecho y quedan bastante bien, a veces como arroz para reemplazar el pan pero como arroz blanco, no como onigiris, cosa que rara vez puedo hacer. Saludos.

sábado, 14 de mayo de 2011

Receta de pan barato con huevo.

Luego de hacer el pan, vi días después una receta para hacer otro tipo de pan muy distinto. Normalmente el pan que preparamos lleva levadura, manteca, muchas veces se usa una harina especial. Pero a veces me ocurría que en mi casa no teníamos levadura, no era algo que siempre hubiese en la casa, por falta de dinero o por falta de ganas de preparar cosas. Entonces la idea es poder hacer pan con materiales más cotidianos, por ejemplo, sin levadura:

La receta es algo así:

-3 tazas de harina (con polvos de hornear)
-2 huevos
-media taza de leche fria
-media taza de agua caliente
-1 cdta de sal
-1 cdta de mantequilla

Echar a un bol la harina y hacer un hoyo al medio. Se le echan ahí los huevos y la leche. En el agua caliente se disuelven la mantequilla y la sal. Cuando esté diluído se agrega a la mezcla junto con el acompañamiento si se quiere, puede ser queso o algún aderezo cualquiera (ajo, comino, etc). Revolver hasta que se convierta en una masa. Se hacen 12 bolas y se ponen al horno por veinte minutos a unos 220ºC con alguna decoración opcional. Y listo.

Es una receta que vi en Tumblr. Cuando lo intenté lo único que tuve que comprar de extra fue la harina con polvos de hornear, el resto ya lo tenía listo.

Al preparar la masa y si bien hice el volcán y todo, era tanto lo líquido que la harina no era capaz de cubrir todo el líquido y pensé que había exagerado con el tamaño de las tazas (usé jarros, no las tazas pequeñas) pero funcionó y el amasado no es tan complicado como el del pan de pueblo porque la masa es más blanda. Esta masa en el horno crecerá en tamaño por temperatura así que hay que darle a cada bola de pan algo de espacio.

No tengo muchas fotos esta vez, pero el resultado fue aceptable y no tiene tanto sabor a huevo como podrías pensar (NO es un pan dulce).


jueves, 5 de mayo de 2011

Cómo hacer un pan o mi primer pan exitoso.

Tenía ganas de comer y hacer pan, cuando niño lo había intentado fallidamente pero luego de conocer un tipo de pan diferente en un viaje y ver una receta, definitivamente no pude con la tentación de intentarlo.

En vez de hacer panes porcionados como las hallullas chilenas, me fui por hacer un pan algo similar al pan de pueblo.

Así que tomé una receta que encontré y comencé a trabajar, eso sí, no siguiéndola al pie de la letra.

Los ingredientes que utilicé fueron:

- Un kilo de harina triple cero (harina de panadería, no muy común en Chile pero encontrable, yo la compré en el Líder). En España (por ende, en muchas recetas de Internet) la conocen como "harina de fuerza". No es mucho más cara que la harina común.
- Levadura en polvo (muy poca, menos de una cucharadita, quizás demasiado poca).
- Sal.
- Azúcar (una pizca para la levadura).
- Agua de la llave (medio litro)

Como este blog es para gente que no sabe nada (no es que sepa mucho, pero si detallo en exceso es porque es el motivo del blog) detallo todo el procedimiento.

Lo primero que hice fue poner en una taza algo de la harina y sobre esa harina puse la levadura, algo de agua tibia y un poco de azúcar. Ahí cometí mi error, de hecho perfectamente podría haber hecho lo mismo sobre el kilo de harina pero era una idea que venía de la fabricación del pan amasado chileno común y corriente. El error estuvo en que le eché demasiado poca levadura, se tardó mucho en subir y no subió mucho.

Al cabo de un rato, dándome cuenta que no subiría más, empecé a mezclar lo que tenía en la taza con el resto de la harina mezclada con sal. En el medio de la harina hice un orificio y le fui agregando el agua que luego cubría con la harina (llegó el momento en que pensé que ésta se inundaría), y volvía a hacer el orificio y a echar más agua.

Cuando la masa empezó a tomar forma, la dejé reposar 30 minutos como dice la receta. Al cabo de ese tiempo la volví a tomar y la amasé lo mejor que pude (lo que definitivamente no es suficiente) y la volví a dejar en su lugar porque la receta decía eso, pero ni la masa subía mucho ni estaba quedando bien. Hice el mismo procedimiento dos veces más porque traté de seguir la receta, pero por cómo estaba quedando la masa no parecía tener ningún sentido, además la masa no se unía bien y tendía a tener pliegues que no se unían.

La receta original decía que había que dejar la masa final subiendo hasta tener el doble de tamaño. Así que la dejé un rato cubierta con un paño (igual que las tres veces anteriores) y la horneé a la temperatura que decía la receta (220ºC).

A los 35 o 40 minutos la saqué y, a pesar de todo, el resultado era más que aceptable aunque la forma del pan era algo amorfa.

El resultado es este:











La gracia de este pan, a diferencia de cualquier pan hecho con harina común y corriente es que el resultado ha sido una corteza dura y crujiente que da gusto probar y comer. Me quedó un poco falto de sal pero ya era a esas alturas lo de menos.

Me pregunto cómo habría quedado si lo hubiese hecho más hábilmente o le hubiese echado más levadura.

La próxima vez probablemente trabaje con más cuidado con el agua (he leído que mucha agua provoca que se ponga demasiado duro) con la levadura y el propio amasado. ¿Algún consejo para hacer pan que quieran añadir?



El resultado de cualquier manera me ha encantado :)

miércoles, 27 de abril de 2011

Aprender a cocinar tallarines

Salsa Bolognesa



Creo que luego de aprender a hacer un huevo frito, lo que aprendí a hacer bien, porque era muy fácil, fue un plato de tallarines.

El procedimiento para cocinar los tallarines es tan básico como hervir agua con aceite y sal y luego poner los tallarines el tiempo que aparece en el envase (o un poco más) hasta el momento de escurrir. Hay gente que dice que los tallarines se le pegan pero eso no recuerdo que me haya pasado. No es complicado.

Llegó un momento en que era mi plato favorito y si tenía la oportunidad lo preparaba, y experimenté algunas cosas. Una de ellas era echar una pastilla o cubo de caldo en el agua a hervir, lo hice un par de veces pero nunca llegué a comprobar que el caldo impregnase su sabor a las pastas (de esto me gustaría algún comentario vuestro). Otra es emplear poco aceite o directamente nada (si la porción es sólo para mi), porque no me gusta comer una pasta tan resbalosa y mancharme por todos lados de aceite. El problema es que si haces mucha pasta se te puede pegar (y de hecho se pegará), pero no me gusta el aceite.

El tiempo de cocción.

Es todo un tema. Una cosa es que la pasta esté cocida, pero otra es cómo queda. Si cueces los tallarines el tiempo justo quedará algo que es "al dente" un tallarín cocido pero bastante duro, si lo que quieren es una pasta más cocida, la dejan más tiempo y ya está. Yo de esto no sé mucho ni tengo mucho cuidado con esto pero generalmente lo dejo algún tiempo más, no demasiado.

El huevo.

Hay un tip que consiste en echar un huevo con las pastas recién cocinadas. Claro, la idea eso sí es volcar el huevo una vez escurridos y devueltos a la olla porque si lo haces en la escurridora, se derrama (parece tonto, pero yo lo hacía y he visto gente haciendo cosas más raras en cocina). Si vuelcas dos huevos y lo revuelves el resultado puede ser bastante agradable. Bastante bueno si estás pobre y no tienes o no quieres añadirle nada complicado a tus tallarines.

¿Y la salsa?

Bueno, esto de los acompañamientos puede variar mucho, yo puedo hablar de lo que he hecho. En casa lo que se estila mucho es hacer la salsa bolognesa, aunque simplemente llamamos salsa de tomates. Compro la salsa preparada y una porción de carne molida (podría comprar salsa bolognesa lista pero es muy cara comparando) a la que puedo añadir cebolla y algunas especias, el orégano es muy recomendable y le da el típico olor característico de las pizzas al plato. Simplemente tomo una sarten y añado los ingredientes, los que se fríen hasta que vea que la carne se puede comer (porque la salsa de tomates por sí sola no necesita de cocimiento para ser ingerida). Utilizar la salsa de tomates sola también puede servir, frita con poco de orégano igual que antes, una pastilla de caldo de vacuno podría ser útil (si es que se prescinde de la carne por falta de $).

Otra opción es saltear con la salsa de tomates, verduras en vez de carne o saltearlas sin la salsa en absoluto. Pero es algo que no he probado hacer y aunque he comido no lo recuerdo mucho. Una salsa de tomates con granos de maíz (choclo, tiene varios nombres) y queso parece una combinación ganadora (como los comía en un patio de comidas, ummmmmm).

¿Salsa revuelta o sobre el plato? Esto va muy por familias, pero he visto que la mayoría de la gente cocina el típico plato de fideos con salsa bolognesa revuelta en la olla, lo único malo es que la olla queda muy sucia. La sensación al paladar es bien distinta, te diré.

Respecto a lo anterior quería decir algo que a mi me parece importante y es que... jamás cocino tallarines para guardarlos, se resecan, y hay que volver a gastar gas en calentarlos sin dañarlos mucho más. Y si los llevas al microondas el resultado es terrible. Mejor cocinar para el momento y ya.

El queso parmesano y el pan son imprescindibles para mi (mejor si es un trozo de pan de pueblo bien firme o un pan de ajo).

Me encantan los tallarines porque cuando pienso en un plato económico no se me ocurre uno que lo sea más. Un sobre de tallarines es bastante económico y rinde varios platos, la salsa de tomate no es cara, lo que puede ser caro es la carne (en relación a los demás ingredientes), pero como dije antes si estás en "economía de guerra", te la puedes ahorrar. Si vives solo (he pensado todo el artículo bajo este supuesto) el resto de los ingredientes seguro que te va a sobrar.


La imagen de arriba de un plato de fideos con salsa bolognesa (o lo que quedó de ella) es de Go!Pymes y es Creative Commons.

martes, 26 de abril de 2011

Cocinar un huevo frito

Siempre quise hablar sobre esto y nunca tuve la oportunidad de escribir sobre ello, pero aquí va.

¿Sabes freír un huevo?

Probablemente sí, pero... ¿cómo lo haces? Creo que hasta hace pocos años los freía de una manera terrible.

Tomaba:

- Un huevo.
- El aceite (no aceite de oliva, el de Girasol o Maravilla, el normal vamos).
- Sal.
- Una paila (no sé cómo se llamará en España pero es una especie de sartén muy pequeña con dos asas, es lo que está en la imagen de abajo).



Lo solía hacer revuelto. El problema era que la paila se calentaba mucho, el huevo (muchas veces un huevo muy pequeño) se cocinaba enseguida pero no daba tiempo a hacer nada más y prácticamente se quemaba. Me quedaba reseco y quedaban restos de huevo quemado dentro de ella.

Un día decidí hacerlo en una sartén normal y el resultado fue bastante mejor, el huevo ni se quemaba ni se pegaba, así que descubrí (oh!) que podía tomar la espátula y levantar el huevo. Así que lo freí, le eché sal y le reventé la yema para que se esparciese por todo el huevo sin revolverlo. El resultado fue bastante aceptable.

A pesar de que el tema es sencillo, Ferrán Adrià el famoso chef daba algunos tips para cocinarlo. Con aceite de oliva fríe sólo la clara, luego de acabar lo pone en un plato y fríe la yema un poco, la cual vuelca encima de la clara ya freída una vez terminado.

Otras personas explican que para cocinar un huevo hay que calentar el sartén hasta que se caliente tanto que comience a humear y hecho esto meter el huevo, salarlo después de freírlo (porque podría saltar aceite aunque a mi nunca me ha pasado) e ir echándole el aceite encima con la espumadera (que yo a veces llamo espátula aunque parece es un error xD).

No me gusta cocinar un huevo frito para comérmelo solo o como acompañamiento único del pan, me gusta usarlo de acompañante de unos fideos con salsa bolognesa (otro plato básico que hay que tratar) o de una hamburguesa en pan. Si lo voy a comer en un pan sin ser acompañamiento de algo más grande lo prefiero revuelto (con salchichas, jamón, queso o todas las anteriores idealmente).

¿Cómo cocinas tú el huevo frito?
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